Cuando vemos los espumosos en una gran superficie, desde cavas a champagnes, nos dan los sudores fríos. ¿Qué elegir?. Optar por vinos espumosos conocidos es una opción resultona, pero no siempre la mejor. Proponemos algunos espumosos con los que siempre quedaremos bien y lo mejor: sorprenderemos.
De muy buena relación calidad precio
L’Hereu. Raventos i Blanc. Conca del riu Anoia: De la magnífica bodega de Pepe Raventós, de la que también podríamos destacar sus cavas más “viejos”, os presento este espumoso, muy bien elaborado y a muy buen precio. Pepe tiene un cuidado por la viña y, por todo lo que hace, fuera de serie. Es un cava fresco, afrutado, muy agradable, para tomar de aperitivo mientras llegan las visitas o acompañar los aperitivos y las entradas. Por cierto, no busquéis la palabra Cava en sus botellas, se salió de la denominación hace algunos años.
Interesante y versátil
Pago de Tharsys Único. Viñedos y bodegas Pago de Tharsys. DO Utiel-Requena. Este cava elaborado en Requena supuso un hito en la elaboración de vinos espumosos en esta región, al ser el primer cava elaborado 100% con la uva tinta bobal, una variedad utilizada normalmente para hacer vinos tintos con mucho cuerpo, o para ayudar a otras variedades más débiles. Este es un cava fresco, con muy buena acidez y cuerpo, muy versátil, que nos acompañará bien tanto a pescados blancos y azules como a carnes blancas y de caza menor.
Sorprendente
Celler Battle 2004, Bodegas Gramona. DO Cava. Que de nuevo no es raro, pero es algo que al gran público le puede chocar. Normalmente en un cava se busca la fruta fresca y este cava no es precisamente de éso de lo que presume. Presume de tener una crianza de más de 8 años y una complejidad a la altura de muy pocos. Quien tenga una idea preconcebida de los cavas, que se olvide de lo que conoce y pruebe el mayor de los Gramona. Un vino para disfrutar con platos que contengan mantequillas, hojaldres, brasas,… (Solomillo Wellington, cordero con salsa bearnesa u holandesa, un buen lenguado a la meunière) o al final de la cena y disfrutar de su sola presencia en la mesa.
Dos champagnes diferentes y únicos
Gosset Rosé. Gosset. AOC Champagne.
De la casa más antigua de Champagne (1584) os traigo este rosado mezcla de Pinot Noir y Chardonnay. Una vez elaborado el vino base, se le añade un pequeño porcentaje de vino tinto 100% Grand Cru, que le aportará el color y algo más de cuerpo. Un rosado de buena estructura , cremoso, de un color rosa pálido muy atractivo con aromas de frutas rojas y bollería. Muy versátil, acompañará muy bien a cualquier pescado o carne que pongamos de plato principal, así como de aperitivo, si se nos hace difícil esperar.
Salon 1996. Salon. AOC Champagne.
En este caso nos tenemos que ir fuera para encontrar la joya, y aquí de nuevo podría haber recomendado unos cuantos. Pero reconozco una predilección por Salon. Esta bodega elabora 100% con chardonnay siempre, solo lanza al mercado unas 4 añadas por década y nunca antes de los 10 años de crianza. 1996 está ya para disfrutar, complejo, cremoso… Una verdadera joya que yo disfrutaría al final de la comida, después de beber un poquito de agua para limpiarme el café. Una agradable conversación, la copa y nosotros…